La Ciencia: ¿de pies a cabeza? ¿o la pescadilla que se muerde la cola?

by / Monday, 01 June 2015 / Published in Director's Blog

La Ciencia: ¿de pies a cabeza? ¿o la pescadilla que se muerde la cola?

2015/06/01


Hay grandes tratados que intentan definir y concretar qué es la Ciencia. Pero para simplificar el comienzo y empezar a adentrarnos en ella sin mucha dilación, vamos a tomar provisionalmente una aproximación razonable:

La Ciencia es a la vez una actividad y su resultado. La actividad científica es la búsqueda del conocimiento de la naturaleza y da como resultado una representación de dicha naturaleza que nos permite actuar sobre ella. La Ciencia entonces está dividida en partes que se ocupan de aspectos distintos de la naturaleza, tales como la física, la química, la biología, las astronomía, la geología, etc. A estas partes les podemos llamar ciencias pero con minúscula, pues son parciales, mientras que la Ciencia, con mayúscula sería el compendio de todas ellas. Una pregunta muy normal dentro de este panorama es la siguiente ¿Cuál de estas partes de la ciencia es más importante o más básica? ¿Pueden todas las partes de la Ciencia reducirse a una sola, la más fundamental, a base de profundizar más y más?. Los físicos dicen que sí, que esta ciencia básica y fundamental es precisamente la física, claro!, ¿o no? veamoslo.

Ya Aristóteles distinguía entre la física (naturaleza) y la metafísica. En esta distribución la física comprende todo el mundo material por lo que es difícil hacer distinciones entre las diversas partes del mundo y por tanto dar mas importancia al estudio de una de esta partes o de otra…

Mas adelante se empieza a distinguir entre los aspectos de física y química, distinguiendo entre los fenómenos que no cambian la estructura de la materia como pueden ser el lanzamiento de un proyectil o el movimiento de los planetas en el cielo, y aquellos otros en que se producen transformaciones de la materia, como la combustión o la putrefacción. A los primeros fenómenos se las llamó físicos y a los otros químicos.

Dentro de la química se distinguía entre aquellas transformaciones o reacciones que se podían reproducir en un laboratorio (química inorgánica) y aquellas reacciones y substancias que únicamente aparecían en los seres vivos (química orgánica), aunque esta distinción duró poco pues ya podemos realizar todo tipo de combinaciones químicas en el laboratorio, sin tener que tomar prestado ningún ingrediente especial de algún ser vivo.

Con el advenimiento de la teoría atómica, y el descubrimiento de la estructura interna de los átomos, compuestos de núcleo y electrones, la distinción clásica entre física y química se desvanece. Entre procesos con o sin transformación de la materia, o hay mas que una redistribución de los electrones entre átomos y moléculas. La química se puede “reducir” a fenómenos físicos entre los componentes elementales de la materia. los electrones y los protones y neutrones del núcleo. Incluso el viejo sueño de los alquimistas de trasmutar los elementos, es posible mediante reacciones más energéticas que “rompen” los núcleos. Las reacciones nucleares, la radioactividad, la bomba atómica.

La Biología siempre ha sido fácil de reconocer como ciencia específica pues, a diferencia de los cuerpos inanimados, los seres vivos se mueven, crecen se multiplican … y mueren. estas transformaciones son muy evidentes y permitían saber sin duda ninguna si un trozo de materia estaba vivo o no. si había algo más que física y química. La vida se suponía un “añadido” a la materia, un espíritu imbuido en ella, “l’élan vital” de Bergson. Sin embargo hoy en día no se plantea la existencia de espíritus o “almas” que separen la materia inanimada de la viva. La vida se produce a cada momento en los laboratorios. Todo es química, más o menos compleja, y podemos “reducir” la biología a la química.

El último reducto de fuerzas misteriosas, que trascienden las conocidas por la física, es la mente humana. Al igual que con la vida, la mente ha parecido durante mucho tiempo algo que trasciende a la biología, un componente “divino”, nada reducible a lo tangible, físico o químico, era necesario para que se produjera el “pensamiento”. Entre neurología y psicología había un salto de carácter cualitativo. Hasta aquí habíamos llegado.

Tampoco esto se sostiene ya. Aunque los filósofos (metafísicos) aún discuten la relación entre mente y cerebro, los neurólogos no esperan encontrar el ingrediente secreto que hace al cerebro secretar una mente. La mente se “reduce” a la fisiología del cerebro, ésta a la biología, aquella a la química y debajo de todo, en la base, está la física

MANUBLOG

 

Para imaginar este esquema podemos utilizar un cuerpo humano de pié. La base del cuerpo y de la ciencia estaría en las piernas, sobre las que se sustenta el cuerpo. Aquí podemos colocar la física, la base de la Ciencia. La química la podemos colocar sobre la física, en los intestinos y el estómago. Encima de ella situaremos la biología, en el corazón y los pulmones. Allí reside la respiración y el pulso, el “pneuma”, el aire o espíritu. Finalmente en la cabeza reside la mente y el cerebro. La psicología y neurología (ciencias de la mente) no pueden estar en otro sitio, claro!. esta es la descripción jerárquica de la Ciencia, bastante bien admitida, como sugeríamos al principio.

Pero demos un paso más. La actividad científica no es sino una parte de la vida mental, un proceso que radica fundamentalmente en el cerebro. Por ello podríamos decir que el cerebro y al psicología rigen el funcionamiento del cuerpo y la producción de la Ciencia. Como consecuencia la psicología o neurología “mandan” y dan forma a todas las ciencias, y en particular a la física. La estructura de la ciencia, en tanto que representación del mundo que “reside” en el cerebro (o en la mente), tiene que estar acoplada a y determinada por la estructura de la mente humana. No sabemos de inteligencias extraterrestres, pero quizá tengan otras categorías científicas pues su mente tiene otra estructura. Su cerebro o equivalente, otras neuronas y conexiones, de manera que sus teorías serán distintas, aunque también sirvan para predecir los mismos fenómenos. Si lo vemos así, la disposición relativa de las ciencias no es una columna vertical sino una pescadilla que se muerde la cola. No podemos establecer una jerarquía absoluta y lineal sino mas bien relativa y circular. La física es más básica que la química, pero menos que la ciencia de la mente. Una situación parecida al popular (?) juego de piedra, papel y tijeras. La piedra rompe las tijeras, las tijeras cortan el papel y el papel cubre la piedra. Es justamente la pescadilla que se muerde la cola. Una visión más igualitaria que la jerarquía científica anterior. No se si es más acertado este último símil, pero me gusta más!

 

Manu Barandiaran, Getxo, junio 2015



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